LAS EMOCIONES
LAS EMOCIONES
Existen innumerables emociones, muchas de ellas que no alcanzamos a definir con palabras.
Las emociones están ahí en nosotros desde el momento en que nacemos… y antes.
Ya sentimos en la barriguita de nuestra mamá.
Las emociones nos hacen estar vivos, poder experimentar la vida en su plena esencia.
Se manifiestan en el cuerpo, se sienten con los sentidos.
Se sienten con el corazón.
Existen emociones de todos los colores, sin ser unas mejores que otras.
Permítete emocionarte y sentirlas en ti, sin privarte de ellas.
La expresión de la emoción eres tú en este momento.
Es tu autenticidad.
Es tu realidad.
La emoción no eres tú en sí.
Una sola emoción no te define.
Eres todas ellas, en su más amplio abanico.
Así, no eres una persona triste, o alegre, o nerviosa.
Simplemente, estás experimentando esas emociones, ¡y tienes la capacidad de sentir infinitas más!
En todo momento estás sintiendo ¡estás vivo! Sin existir un momento en que no lo hagas. Incluso cuando estás reprimiendo una emoción, te sientes nervioso o agitado ¡y eso ya es sentir!
Traer la emoción al presente y hacernos conscientes de ellas nos hace vivir de una manera más plena y relajada, sabiendo que lo único que hemos de hacer es sentir la emoción, sea esta la que sea.
Solemos clasificar las emociones en buenas o malas.
¿Qué es bueno y qué es malo?
Es más sencillo.
Simplemente siente lo que invada tu cuerpo en este momento.
Cuando intentamos huir de las emociones que llamamos malas (tristeza, nerviosismo, miedo…), se quedan estancadas en el cuerpo, provocando tensiones corporales.
La clave está en sentirlas, dejar que te invadan, y verás cómo, del mismo modo, sin siquiera proponértelo, solo quedándote en este momento a sentir, esa emoción se va del mismo modo en que vino, y vendrá otra emoción distinta, por ejemplo, tranquilidad.
Hazte presente en tus emociones, siente tu cuerpo en este momento, y así, siempre, para vivir la vida plenamente, anclándote a este instante para disfrutarla plenamente.
Así, vivirás la realidad.
Habrás salido de las historias irreales que tu mente pueda crear y te quedarás en tu cuerpo, en la emoción que sientes que es lo real para ti ahora, que no dentro de un rato, sino ahora. Pero recuerda, tú no eres esa emoción.
Al quedarte a experimentar la vida y lo que nos hace sentir, la vivimos desde nuestra propia perspectiva, totalmente válida, sin olvidar que cada cual tiene su propia emoción emergiendo, que puede ser distinta a la nuestra, y es totalmente respetable.
Cada situación provoca una emoción distinta en cada persona. Ante el mismo acto, alguien puede reaccionar de un modo, o de otro.
Sentir la emoción no significa tener que reaccionar. No has de volcar tu emoción en otro, por ejemplo, volcar tu enfado en una persona que pasaba por allí simplemente porque estás dejando que tu emoción se manifieste.
Siéntela en ti, déjala que te inunde y se exprese, y verás cómo se disipa.
No significa controlarla, pero tampoco potenciarla o darle alas. Simplemente quedarte para sentirla en ti, disfrutarla en ti sea la que sea.
Reconciliarte contigo y con tus emociones, llenarte de ti, conocerte y darte la mano, ser tu amigo, tu más sincera cara.
Al ser sincero contigo, lo serás con el resto.
Descansa en tu verdad, que no es más que lo que estás sintiendo en este momento.
Todo pasa, así que, sea lo que sea, permítete vivirlo.
Fragmento sacado del libro ‘El Teatro de las Emociones’ de María Castaño
Te comparto los links para conseguirlo:
Click para libro en formato Físico
Click para libro en formato Digital
Espero que os haya inspirado
Un abrazo
María Castaño
HABLEMOS DE EMOCIONES
TU CUERPO
También te puede interesar
ALMENDRADO ESTÁ EL AMOR
octubre 20, 2024
SOBRE LA HERIDA DE PAPÁ Y MAMÁ
octubre 18, 2024