DESCANSO
Descanso
El descanso es un concepto muy amplio, es ‘parar’. Parar la actividad cerebral para resetear y comenzar de nuevo. El vaciado de la mente para la vuelta a la presencia plena. Es un descanso corporal, para la regeneración. Tanto al hacer deporte como al trabajar. Necesitamos eliminar la acidez que se produce (acidez que produce a su vez la comida y que eliminamos con el agua también). Y descanso nocturno, es el momento de regeneración corporal. Es fundamental que el cerebro no tenga muchos pensamientos para centrarnos en nuestra regeneración. Por ello la importancia de relajarnos antes de dormir, si nuestro estado natural no es paz. A su vez, cuando tenemos mal funcionamiento de alguna víscera, invertimos mucha energía en ella y no regeneramos el resto como se debería (informarse del ritmo circadiano para saber más). Las horas de sueño son muy relativas. Para un organismo limpio, que alberga energía, la cual circulará con libertad para regenerar el organismo más rápido, además, tendrá que regenerar menos que un organismo enfermo o con bloqueos energéticos (por patología, lesión, mala alimentación, acidez…) un organismo enfermo está ácido, necesitaremos basificarlo. Puedes hacerlo con agua y tomando alimentos básicos. Las verduras (preferiblemente crudas) nos proporcionan las enzimas necesarias para acelerar las reacciones químicas que regeneran el organismo. Nuestro cuerpo siempre busca salud. Busca nuestra protección, y lo hace como puede para conseguirlo. Escuchémoslo para ayudarlo. Y acudamos a profesionales que nos puedan asesorar, sin olvidarnos de que es nuestra responsabilidad reestablecer nuestra salud. La acidez también la da el estrés, actividad neuronal excesiva, actividad física en exceso, poco descanso… las zonas ácidas son zonas muertas, sin energía. Y no nos favorecen para albergar TODA la energía que nuestro cuerpo es capaz de albergar, para poder desarrollar TODAS nuestras posibilidades en esta vida. Desarrollar nuestras herramientas, crear nuestra vida, sacar nuestra alegría…
Empieza con una media de horas de sueño de entre siete y ocho horas. Hasta que tu reloj biológico funcione con naturalidad. Lo ideal es seguir las horas de luz. Además, nuestro cuerpo sigue la naturaleza, como parte de ella. Segrega melatonina cuando empieza a oscurecer, que apaga todas las funciones del organismo para empezar con la regeneración, así que si te activas por la noche (deporte, actividad cerebral intensa…) vas en contra de tu cuerpo. Y, por la mañana, cuando la luz comienza a salir, es buen momento de levantarte y ponerte en marcha, ya que segregamos cortisol, que activa nuestro organismo. Cuando estés en contacto con tu cuerpo, lo estarás con la naturaleza, y todas las funciones se regularán automáticamente. Sentirás cuántas horas de descanso necesita tu cuerpo para estar a tope de nuevo, con todo el aprendizaje integrado.
Dedícate pequeños momentos al día (minutos…) de desconexión externa y conexión interna. Para, y respira. Solo eso. Para reconectarte contigo de nuevo. Habitar tu cuerpo. Que tu alma camine.
Si haces una actividad física intensa, lo ideal es que dejes a tus músculos que recuperen una media de 48 horas, pero depende de la intensidad del deporte, tu condición física, si estás adaptado a él… así que tu cuerpo te marcará el ritmo, escúchalo. Confía en ti. Recuerda que no hay leyes, eres tú el que marca tu ritmo, escucha tu cuerpo para descubrirlo. No te hagas daño, que todo lo que hagas sea por placer.
Fragmento sacado del libro The Feeling Method, de María Castaño.
Te dejo los links para conseguir el tuyo:
Muchas Gracias
Un abrazo, soletes
María Castaño
TU CUERPO
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