Sueños

PRIORIZA

Muchas veces pensamos que no tenemos tiempo para lo que queremos hacer, y es que perdemos mucho de este valioso tiempo en algo que no nos suma, no nos llena o hacemos por inercia. Son pequeños momentos que podríamos invertir en lo importante.

Cuando tenemos un objetivo, es importante priorizar los pasos hasta este objetivo. Este puede ser cuidar nuestra salud física y nuestra paz mental, lanzar un proyecto o cumplir un sueño, por ejemplo.

 

Cojamos lápiz y papel y hagamos una lista de prioridades.

 

Coloquémoslas por orden de importancia en nuestro día a día, y tratemos de cumplir a diario tres o cuatro de estas. Que sea un reto realista, y según nuestras necesidades o nuestros deseos.

 

¿En qué puedo invertir el tiempo de este día de manera que me sea gratificante? ¿Qué me gusta más hacer y qué puedo hacer en menos medida? ¿Con quién quiero invertir el tiempo? Todo esto estará en tu lista y lo ordenarás. 

 

Algunos días, harás algunas de las prioridades que tienes más abajo de la lista, para hacer todos tus hobbies o aquello que sientas que necesitas.

Si quieres una estructura organizada, puedes hacerte un planning semanal o mensual, con las actividades diarias, alternando estas prioridades de tu lista en los días de la semana o el mes. Por ejemplo, bailar no es mi prioridad pero me gusta así que lo pondré dos veces al mes. Leer me encanta así que lo pondré dos veces por semana, y cuidar de mi cuerpo es básico así que lo pondré en el top de prioridades y lo intentaré hacer a diario. 

Esto lo haremos siempre sin estrés. Algo que fácilmente se pueda cumplir en tu ritmo de vida. Y, si no se llega a cumplir no pasa nada, tampoco hay que exigirse ni hacerlo obligadamente y sin placer. Que esto sea una guía, comprometiéndonos con nosotros mismos, con voluntad.

 

Verás cómo organizándote, llegarás a más cosas… A las importantes.

 

Podrás hacer otra lista de las cosas a las que invertías tiempo a diario y que no son tan importantes como pensabas, o que es tiempo vacío, por ejemplo las redes sociales o tiempo con el móvil, o esa actividad que estás haciendo a día de hoy pero no va en consonancia con tus objetivos reales. Localiza lo que te resta tiempo para lo que de verdad te importa y redúcelo.

 

Invierte tu tiempo energía y recursos en lo que de verdad te importa.

 

Los objetivos son importantes. Ponte objetivos a corto y largo plazo. Trata de enfocar tus prioridades en los objetivos a corto plazo, siempre haciendo actividades algún día por semana o por mes, para esos objetivos a largo plazo.

Es fundamental que sepas hacia dónde te diriges para enfocarte en ello y no dar rodeos ni palos de ciego.

 

También haz una lista de tareas pendientes. Tareas diarias que has de hacer, como lista de tareas de trabajo o tareas del hogar, por ejemplo. Haz primero las actividades en las que tardas menos de 5 o 10 minutos en hacer y verás cómo tú lista se reduce un montón. 

 

Prioriza esta lista para no saturarte y pregúntate si de esta lista, hay cosas que no te corresponden a ti hacerlas y delégalas, así como cosas que piensas que has de hacer pero realmente no es necesario hacerlas.

Cuestiónate tus decisiones y actúa siempre en consonancia contigo mismo.

Para ello es importante que comiences tu día con algún ejercicio para volver a ti, y que vuelvas a hacerlo durante el día si sientes que el estrés se apodera de ti, para hacer lo que hay que hacer, y no pierdas el tiempo en algo que realmente no sientas hacer.

 

Prioriza tu placer y disfrute, aquello que te llene, que te dé serenidad y paz… Ese es el camino.

 

María Castaño

www.mariacast.com

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