¿Quién soy yo?

ACCIONAR

ACCIONAR

 

Que sea Dios quien accione a través de mi cuerpo.

 

-Y, ¿cómo sé si es Dios?

-Sentirás alegría, ganas de hacerlo, motivación, paz, tu cuerpo sin dolor y relajado. 

 

Cuando hay dolor en el cuerpo, hay muchos procesos mentales para hacer algo, lo haces porque ‘tienes que’ y no porque quieras, estás movida por la energía masculina distorsionada del planeta, sin corazón. El acto desde Dios es un acto de amor a ti y al Planeta, por lo que está movido por la alegría y la pasión.

 

Si no es de ese modo, no hagas. Eres un rey o una reina, has venido a hacer solo y exclusivamente lo que te hace feliz, no hacer las cosas porque ‘tienes que’, o porque tienes que facturar o tienes que hacerlo porque es lo que todos hacen.

Cuando haces solo lo movido por dios, ya no te preocuparás por el dinero o por lo que diga el resto, todo vendrá a ti. No es magia, es que todo lo atraes tú, que eres Dios. ¿Cuánta fe y rendición tienes? ¿Cuan rey te sientes? Desde la humildad… sabiendo que se te da todo pues se te dio la vida. Todo son regalos desde que nacemos, pero lo hemos olvidado y creemos que tenemos que luchar una vida que se nos ha regalado.

Cuando pides o haces algo a cambio, cosa que no viene del corazón, es porque te crees incompleta, que te falta algo y que al hacer las cosas necesitas algo de vuelta para llenarte, o porque te falte comida, dinero o lo más importante, afecto, esperando ese amor de vuelta, ya que todo se traduce a amor.

Cuando te sientes completo dentro, solo te apetece dar, ya no hay que llenar nada, estás completo, ya no quieres de vuelta, haces los actos y los sueltas, no acarreas deuda, al no pedirle a otro y deberle, ni al tú hacer y que te deban.

 

Para sentir esta completitud has de tener ambas energías de papá y mamá en ti, papá y mamá son tu ADN, tu base, tus cimientos y tu cielo, los que te proveen de todo. Siendo niños si sentimos que nos falta ese amor de uno de ellos o de ambos, nos sentimos incompletos y en nuestra vida vamos a intentar llenarnos de los demás para completarnos.

Sentirnos completos por ambas energías, que nos aman, hacen que podamos habitar este momento como reyes que somos, en paz, y solo accionar en el momento que lo sintamos, pues ya no tendremos que hacerlo por llenar déficits o encajar, o porque nos falte algo. Así, seremos movidos por la energía del Padre Dios en esta experiencia terrenal con nuestro cuerpo por la Madre Tierra. 

 

 

‘Dios es la chispa de vida, la alegría, la ilusión. Dios es actuar con paciencia (la ciencia de la paz) no con impaciencia y reacción.’

 

 

‘Soy movido por la energía de Dios, que es certeza, y sino tengo esa certeza no me muevo hasta que la tenga, Dios es verdad y se mueve fluidamente y sin esfuerzo. De no ser así, me muevo desde patrones mentales, traumas o herencia social, y todo me llevará a través del ‘caos’ a un aprendizaje de vuelta a mí. Para ir directamente, solo me muevo cuando sienta que Dios lo hace a través de mí. Todo lo demás no es real, no es amor’.

 

Un abrazo amoroso

 

María Castaño

www.mariacast.com

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