Paz Interior

¡CORRE, CORRE, JIRAFA!

¡CORRE, CORRE, JIRAFA!

Esto era una vez, una jirafa que corría mucho, mucho, mucho.

 

Tanto corría que todos la temían.

 

Rompía las ramas de los árboles, las flores, la hierba… dejando sin alimento y sin hogar a muchos animales.

 

  • ¡Ya no puedo más! ¡Siempre rompe nuestras casas! – decía una pajarilla.
  • ¡Y destroza mi comida! – decía un insecto.
  • Las flores se esconden, el viento le teme, los animales huyen, y hasta la lluvia ha dejado de visitarnos, agotada cada vez que ve a Jirafa correr y correr – dijo la tortuga – ¿Qué podemos hacer?

 

 

 

  • Le preguntaremos por qué corre tanto.

Y fueron a hablar con Jirafa:

  • No tengo tiempo, estoy muy estresada – dijo ella.
  • Y, ¿Qué te tiene tan ocupada? – le preguntaron.
  • Pues tengo que hacer esto, y esto otro, y esto también, ¡Ah! Y esto, que no se me olvide, bla… bla… bla…

 

Tantas cosas tenía que hacer la jirafa que los había estresado a ellos. Notaban un pellizco en la boca del estómago que no les dejaba respirar.

  • Pero, ¿Todo esto es importante, Jirafa? Puedes delegar en otros, o puedes priorizar, quizás no tengas que hacer todo lo que piensas. Con este ritmo de vida, nos estás perjudicando a todos. Estás destrozando el ambiente, pisas las plantas, destrozas nidos, rompes ramas, y todos huyen de ti, haciendo que esta tierra quede vacía y muerta. ¿Hace cuánto no te relajas?
  • Jo, perdonadme, no me había dado cuenta, ¿tanto daño causo? Ni siquiera me da tiempo de ver por dónde piso, ya no sé ni lo que como… y hace mucho que no disfruto de un buen baño de sol. Gracias, amigos, a partir de ahora, antes de hacer las tareas, me plantearé si son necesarias o no, y si me gusta hacerlas o no. Viviendo más despacio, mirando nuestro hogar y cuidando lo que hago, no solo me hace bien a mí, sino que es bueno para todos.

Y así fue, Jirafa se relajó poco a poco, disfrutando de lo que hacía y de lo que le rodeaba, volviéndose más amable, de este modo, con el lugar donde vivía, con sus amigos, y con ella misma.

 

Cuento sacado del libro ‘Los cuentos de Happy’, de María Castaño, aquí te dejo el enlace:

Click para conseguir el libro físico

 

Espero que os haya inspirado

 

Un besazo muy grandote

 

María Castaño

www.mariacast.com

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