¿Quién soy yo?

¿Quién eres tú cuando no tienes que hacer nada por ser amada, solo con ser y estar es suficiente?

¿Quién eres tú cuando no tienes que hacer nada por ser amada, solo con ser y estar es suficiente?

¿Quién eres tú cuando dejas de servir a cambio de amor, cuando solo das por querer algo de vuelta, cuando te haces notar y llamas la atención por ese amor que crees que no tienes? ¿Quién eres tú cuando solo estás en ti, y obras desde lo que sientes, cuando te centras en ti para que tus acciones nazcan desde dentro, de tu sentir, y hagas solo lo que sientas, no por buscar algo de vuelta, sin esperar que te reconozcan lo que has hecho, sin que te admiren o buscando ese valor, solo hacerlo porque lo sientes dentro sin esperar nada de los demás? ¿Quién eres tú sin pensar que tienes que servir para pertenecer, que tienes que hacer y hacer para ser valorado, que no es suficiente solo con ser para ser ese amor? Es hora de que muestres tu autenticidad de actuar desde ti sin pensar en lo que vaya a suceder fuera, solo porque nazca de tu sentir, que eres tú en esencia.

Sin tener que obligarte a hacer porque se enfaden o dejen de amarte, priorizando tu paz y amor y no actuando fuera de eso, mirándote a ti, dentro, para que lo que nazca sea desde aquí y no de patrones heredados, dejar de poner el foco fuera para ponerlo dentro. ¿Quién eres tú de verdad cuando caen todas las barreras del ego, cuando dejas de seguir el ego de fuera y lo cortas de raíz para cortar el tuyo interno, cuando cortas con los pensamientos fuera de tu esencia, cuando cae todo lo que no es verdad, quién eres tú? Mantente firme, pues, tras el caos, aparece la verdad.

¿Quién serías tú si nadie esperase nada de ti, si nadie te pusiera un límite o una condición, si fueras libre de actuar según te nazca, sea como sea, sin presión?

¿Quién eres tú si no hay condiciones ni expectativas, ni juicios ni críticas, que seas lo que seas está bien, que NO SE TE PIDA NADA y que des solo lo que te nazca, que no haya lealtades ni dependencias? ¿Quién serías tú si no tuvieras que hacer nada para pertenecer, ser valorado o amado? Ese eres tú, cuando no hay nada, y a la vez está todo, pues cae lo que no es, para que se muestre lo que es.

¿Cómo serías tú sin forzarte, relajado, accionando desde tu paz sin mirar lo que vaya a suceder fuera, sino con libertad desde ti mismo, según tu sentir?

 

Esa necesidad de hacer y hacer, de estar ahí para los demás aun perdiéndote a ti y quedándote sin energía, te impide estar en ti, en lo que sientes, te impide estar tranquila, en paz, pues piensas que eso no es suficiente para ser amada, que solo ‘estar’ no merece el amor, que has de hacer algo para ser amada. Te pierdes de tu centro volcando el foco fuera para conseguir algo, para ser valorado desde fuera, para ser amado desde fuera, y, ese amor, solo lo hallarás dentro y, una vez dentro, lo compartirás y te vendrá de vuelta pues todo eres tú. Vive desde tu interior, para ser verdad, para vivir desde tu alma, y compartirte al exterior desde tu centro, tu alma, tu esencia, tu interior, tu libertad y verdad, tú mismo.

 

No tienes que hacer nada para ser amor, sentir amor, amar, ese es el secreto. No has de hacer nada para ser tú mismo, pues eres amor. Quien quiere hacer es el ego, cuando lo intentas, estás en modo ego. 

El amor es salud, es paz, es alegría, felicidad, gozo. Recuperas tu esencia original, tu cuerpo recupera su estado original cuando eres amor, y eso sucede sin hacer nada, ese es el secreto. Intentamos hacer y hacer y hacer, poner máscaras, capas, forzar… Y volver a la naturalidad no se fuerza, si estás forzando o haciendo y haciendo, entonces no volverás, estás atrapado en el ego. Tu cuerpo sabe cómo sanar. Tú sabes cómo ser amor. Tú sabes cómo ser tú mismo. Solo has de parar, no hacer, y dejar que todo se recoloque.

 

www.mariacast.com

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *