Sostener las propias emociones
Al final consiste en aprender a sostener nuestras propias emociones.
Muchas veces intercedemos entre dos que pelean por no sentir lo que nos hace sentir esa discusión, o queremos cambiar al otro cuando está pasando por una emoción tensa porque no nos gusta sentirla, tratando de cambiarla en él o diciéndole que no es para tanto o que pare. Intercedemos en situaciones externas porque no nos gusta lo que nos hacen sentir. Y con ello cargamos las emociones del otro, o más bien huimos de las nuestras. Nos cuesta sostener el espacio y queremos huir de las emociones que nos provoca, siendo salvadores, evadiéndonos con comida, drogas, pensamientos, móvil… No queremos que se enfaden con nosotros o que piensen mal de nosotros, por mantener nuestra imagen que hace que nos amen, y permanecemos siendo quien no somos, actuando como no queremos, solo porque tengamos su aprobación, y todo esto es una carga muy pesada sobre nuestros hombros, más que sostener nuestra propia emoción si nos permitiéramos sentirla, pues, al no sentirla, la iremos arrastrando días, meses, años, con diferentes situaciones y personas, hasta que lo hagamos.
Sentir todo ese dolor de sentirnos rechazados, que no nos amen por ser nosotros mismos, por no hacer lo que esperan, nos libera, nos hace ver que podemos relajarnos en este momento sin tener que controlar toda situación para que nos amen, pendientes de las personas para evitar que reaccionen en contra nuestra… Perdiendo con ello nuestra vida, paz, salud y quiénes somos realmente, nuestra libertad de actuar en paz y desde nosotros, por complacer la identidad que hemos creado y nos mantiene a salvo del rechazo. Pero nunca será suficiente, darás y darás y darás, pero nunca llenarás su ego, ni el tuyo, siempre pedirán más, y tendrás esa deuda constante con el mundo, la deuda que tienes contigo mismo, sintiéndote en escasez de amor, y que has de conseguirlo continuamente. El recibir tampoco será sano, recibirás y pensarás que tienes que hacer algo de vuelta, o te lo darán esperando algo a cambio. De un modo u otro, nunca estarás en paz, viviendo en tensión constante.
Solo cuando pares y no hagas, y veas qué sucede cuando no haces algo que no sientes, cuando te paras a sentir todo ese dolor, toda la tensión, dejando de alimentar a tu ego que solo quiere hacer y controlarlo todo, es que podrás recibir sin tener que hacer nada por ello, y dar de verdad, desde tu paz, porque te nazca de dentro, no por un déficit de amor.
Suelta toda esa carga emocional de los demás, de que todos estén bien, de meterte en medio, de justificar a unos, a otros ,a ti mismo, de querer cordialidad solo porque no quieras sentir malestar, y así seguir enmascarando todo con el ego, viviendo en supervivencia, en déficit de amor, en deuda.
Quédate y siéntelo todo, hasta que seas capaz de sostener tus emociones y entonces no tengas que hacer nada fuera, dejes que todo se exprese libremente sin poner las cadenas que ponías antes por complacer y no sentir rechazo, alimentando tu falsa identidad por ser amado, y, cuando dejas que todo se exprese, ves cómo cada uno es capaz de poner solución a lo suyo sin ti, ves como todo vuelve a su paz de manera natural, ves como todo se reordena, ves como estás viviendo algo precioso que no hubieras vivido si te hubieras metido desde tu tensión, generando ego, enmascarando emociones, sin dejar que cada uno sentir lo que ha de sentir, privándote de tu liberación y privándole a los demás de su liberación también al cortarle el sentir, aunque en principio sea doloroso, hasta atravesarlo y que traiga como consecuencia la armonía.
Te estás perdiendo vivir de verdad por hacer de más, por tratar de sostener algo que ya no se sostiene, un ego que ha de caer, para vivir desde el sentir del ser humano, de manera que vuelvas a tu paz cada vez más rápido y llegue un momento en que tu vida sea paz, al sentir toda la carga emocional que traía tu ADN.
Pon el foco dentro, no fuera. No trates de cambiar la emoción del otro pues es suya, no trates de cambiar la actitud del otro, no quieras que se haga algo que deseas desde fuera. Todo esto anterior se puede hacer desde dentro, y lo harás, solo centrándote en ti. Siente la emoción en el momento presente, atraviésala con todas las células de tu cuerpo, no con tu mente, sino con tu cuerpo, siente la tensión, solo está ahí para ti sin tratar de cambiarte, date presencia, siéntete, y verás como vas llegando a tu paz. Este es el momento en que la emoción y actitud del otro cambia, cambiando tú, y es el momento en que sucede lo que sientes, no lo que piensa tu mente desde patrones, pues en la paz de tu cuerpo ya eso no existe, en tu paz dentro de tu cuerpo sintiendo, y desde este sentir, es que se manifiesta lo que deseas en el presente, quizás sea que cambiéis de lugar, que acabe la conversación, que vayáis a descansar, cambiéis de actividad etc ya sea por unas palabras que nazcan desde tu verdad, por algo externo que lo cambie todo… Y solo sucede cuando te has permitido enfocarte dentro y atravesar la emoción, en vez de poner el foco fuera y cambiar desde fuera de manera agresiva, con imposición, chantaje, victimismo… Todo eso es del ego que no sabe cómo hacerlo pues desde fuera no se hace. Todo cambia desde dentro, y desde dentro solo es volviendo a tu cuerpo a sentirte, en vez de hacer algo que no quieres y caminar por tu vida con los pies de otro sin tomar tus propias decisiones porque no sabes cómo hacerlo desde la tensión desconectado de ti… Es solo volviendo a ti que esto sucede. Mantente conectado a ti y podrás guiar tus pasos desde la facilidad que tu paz te otorga, sin desgastarte, sin hacer de más con el foco fuera. Solo sentir y manifestar.
Solo dejando que todo se exprese sin meter tu ego en medio, sin rigidez, mentira, tratando de hacer todo desde la tensión y frustrándote por ver que así no se puede, es que aparecen nuevas formas de hacer, aparece la creatividad, imaginación, la consciencia, Dios. Mantén tu ego a raya y sostén tu emoción hasta volver a tu paz sin reaccionar fuera, practica una y otra vez hasta que te resulte fácil. Poner el foco dentro en vez de fuera, y verás una vida llena de Dios, de nuevas formas, panoramas, dejando que cada uno se desarrolle sin cortarle las alas por miedo, dejándote brillar sin miedo.
Antes de actuar desde esa tensión, para.
Solo parando es que actuarás desde la calma. Accionando desde la tensión solo crearás caos, complicándolo más, quizás tardando más tiempo en que salga lo que quieres o consiguiendo lo que quieres por medio de miedo, amenazas, chantajes, victimismo, mentiras etc dejando una emoción estancada que saldrá más adelante en tu vida. Actuando desde la calma, desde parar, ir a tu cuerpo a sentir la tensión y volver a tu paz, crearás facilidad, liviandad y armonía.
‘Solo haz lo que sientes, para que todo se armonice. Si haces algo que no sientes solo por pensar (mente) que así se va a arreglar, no vas a conseguir nada, seguramente se alargará más, te sentirás peor al hacer algo que no querías hacer, te pedirán más y más… Solo haz lo que sientes, si no deseas hacer algo no lo hagas porque el otro esté mejor, por pena, porque no te griten, regañen, se enfaden etc no has de hacerlo. Haz lo que sientes, no lo que piensas, para lograr la armonía.’
www.mariacast.com
Movimiento
¿Qué quieres tú?
También te puede interesar
VÍNCULOS DESDE EL EGO
mayo 31, 2026
INFORMACIÓN
mayo 31, 2026